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Ao no Exorcist Rol  Pokémon Soul

Apuesto que morían por verme....[priv reyes demonios]

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Apuesto que morían por verme....[priv reyes demonios]

Mensaje por Mephisto Pheles el Vie Jul 12, 2013 1:10 am

Las puertas de Gehenna se abrirían una vez más para dar  paso a los demonios más temibles y poderosos entre las huestes de  Satán, la amenaza se cernía sobre el firmamento nocturno casi como el preludio del final… ha! ¿La amenaza? Vaya que les estoy demasiado crédito. La noche cayó al fin después de todo que mejor hora del día para que los demonios se junten, la luna en lo alto sería testigo de tan particular reunión, mi parque de diversiones sería el punto de encuentro para los invitados ¿Por qué escogí ese lugar?  Una respuesta bastante obvia, aún no estoy tan loco como para abrirles las puertas de mi Academia además que mejor lugar para albergarlos que una edificación en mi nombre.

Abandone la Academia pasada la hora de clases tomando el rumbo hacía el parque, todo estaba listo o al menos eso deje indicado al final sabía que terminaría alistando todo por mi cuenta, llegue a mi destino sin el mayor problema, el lugar estaba completamente vacío y el silencio reinaba por los alrededores… -Quien diría que es un parque de diversiones..- me divertía con mis propios comentarios conforme me abría paso hacía la carpa del circo al centro del parque, era el único lugar iluminado aunque “iluminado” era realmente subjetivo pues las luces eran apenas visibles para lo que estuvieran bastante cerca.

-Esto sí es una sorpresa-  Todo estaba preparado para la reunión aunque de carpa del circo no tenía más que el nombre,  la pista circular  parecía la arena del coliseo  en el centro en la parte más oscura había un puesto como si se tratara del estrado de un tribunal mientras varios puestos vacios se encontraban en media luna al frente de él, claro que tome el puesto apartado del resto, que clase de anfitrión sería si no veo de frente a mis invitados para prestarles mi entera atención. Seguí avanzando hasta alcanzar mi puesto, subí un par de escalones lo que me dejaba en una posición perfecta para admirar el lugar que había elegido.. -Simplemente perfecto-  nadie podría negar que era el anfitrión perfecto cada detalle estaba perfectamente planeado como si un experto lo hubiese hecho…esperen Lo hice yo!!  

Aún no había señales de mis invitados pero no estaban lejos era cuestión de tiempo para que se hicieran presentes lo único que restaba era esperarles, me deje caer  sobre el cómodo asiento detrás de mi no sin antes acomodar mi vestimenta, no se puede perder la galanura  ni la etiqueta aunque de “familia” se tratase , giré la silla para darle la espalda a la entrada del lugar  el respaldo era tan alto que fácilmente ocultaba mi presencia detrás de él, tal vez correría con la suerte de pasar desapercibido para ellos.
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Re: Apuesto que morían por verme....[priv reyes demonios]

Mensaje por Simbad el Sáb Jul 13, 2013 3:05 am

Era una noche hermosa, hermosa sin duda, una luna grande y platinada, que plasmaba su luz con suavidad sobre la ciudad. Unos pasos lentos y calculados resonaban por aquella estrecha calle, a la vez que las ratas y los callejeros gatos salían corriendo ante aquel sonido. Un suave susurro del rosar de tela acompañaba a aquellos pasos siendo ambos los únicos sonidos audibles en aquel lugar.

Unos dorados y agudos ojos brillaban en la reinante oscuridad y destellos dorados se volvieron apreciables cuando la luz de un farol ilumino a aquel ser. Un hombre alto, de extravagante apariencia e imponente presencia fue iluminado por aquella tenue luz. Con pasos lentos siguió su avance, atravesando la estrecha calle hasta salir de la misma, vislumbrando delante de él, envuelto en penumbras, un vistoso parque de diversiones, en el cual, aun en la oscuridad, se podía apreciar un cierto brillo y colorido algo exagerado para el gusto del hombre.

Con calma avanza, atravesando en pocos minutos la llamativa entrada del lugar. Una suave risa se muestra en los labios del peli morado, todo el lugar mostraba un gran parecido con una persona muy conocida por él. Sus ojos captaban la gran variedad de puestos del lugar, podía sentir su esencia por toda la zona, se notaba que le pertenecía a él. Con calma y seguridad Simbad avanza una vez más, dirigiéndose al único lugar en todo el parque que poseía aun algo de iluminación.

Atravesó con elegancia y estilo la entrada de la carpa de circo, sus ojos ahora mostraban una calma extraña en él, mas extrañamente esto no lograba si no dar al demonio un aire un tanto arrogante y altivo, mas eso a él le importaba más bien poco. Con sus dorados y agudos orbes capta un lugar en específico en aquella construcción que parecía casi un coliseo, como los que haba visto hacia tantos cientos de años en su primera visita a Assiah, encontrándose en un lugar oscuro, una serie de sillas acomodadas delante de un ostentoso asiento, que casi parecía la silla de un juez de tribunal.

Sus pasos resuenan en el vacío lugar, avanzando lenta y suavemente hasta llegar al primero de los asientos delante del tribunal. Con un suave y elegante ademan, Simbad se sienta, mas apenas se hubiera terminado de acomodar en aquella silla, este se va trasformando poco a poco, casi como si se derritiera, hasta tomar la forma de un trono digno de un rey, con la peculiaridad de un acabado en la parte superior que imitaba a un par de grandes y amenazantes cuernos de carnero.


-Esto es más apropiado… Para un rey como yo…
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Simbad

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Re: Apuesto que morían por verme....[priv reyes demonios]

Mensaje por Airal el Sáb Jul 13, 2013 4:57 pm


 
Ruhk Flying in the air
All those fairy tales are full of shit..
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Hacía unas semanas que la diferencia que había entre un demonio cualquiera y yo se había reducido a lo absurdo, solo quedaban restos de aquel día, me sentía mal, no podía negarlo, al fin y al cabo él era mi padre, pero había demostrado con creces que se podía ser ignorante y ciego al mismo tiempo. Recobré las esperanzas en él una vez cuando se enamoró de aquella humana y ahora simplemente me hallaba en la misma posición. No estaba acostumbrado a recibir una llama, de hecho esperaba que mis hermanos se hubieran dado cuenta de la estupidez que era estar del lado de un megalómano de tal calibre, pero no hay mas ciego que quien no quiere ver, y lamentablemente, ese ser que dice ser mi padre no abrió nunca los ojos.

Yacía en el cesped observando el celeste firmamento, oscuro, frío e iluminado por las luces parpadeantes que estaban en el aire, este era un detalle que no siempre podía tener, recordaba todos esos años en aquella tierra de fuego, dolor y angustia, lo mucho que odiaba estar ahí y lo agradecido que debía de estarle al dios de demonios, que no supo que en realidad me ayudaba cuando me expulsó de aquel mundo, lo odiaba, me gustaba mas este. Habían brillantes puntos que, segun recuerdo, tenían muchos nombres y formaban figuras insólitas, algunos decían que habían dos osos, el mayor y el menor, pero yo aún no había visto ninguno, lo que sí había visto era un conejo, aunque en ningun libro de constelaciones aparece, supongo que ahora es la constelacion Airal. Todo un honor vaya. Era una noche bastante bonita porque la luna plateada brillaba con fuerza y corría una suave brilla que agitaba mi azulado y oscuro cabello haciendolo danzar en circulos inesperados, mi coleta estaba aplastada por mi espalda pero no me molestaba.

-Son demasiado bonitas. -le dije a mi acompañante, una bolsa de gominolas que había cogido de forma totalmente ilegal pero haciendo una carita de cordero degollado me daban lo que quería asi que tampoco era robar. -Quiero una. ¿Crees que podremos cogerla? -le pregunté al osito de gominola que sujetaba entre mis dedos y extendí la mano contraria, tratando de acunar a una de esas estrellas. -La tendremos, no te preocupes.

Entonces fue cuando sentí aquello, era una sensacion muy conocida, aunque hacía meses que eso no pasaba siempre era familiar, en mi caso se sentía como una quemazon en el brazo derecho, como si algo ardiera dentro de mi y quisiera salir, entendí que decía. Mordí otro osito de gominola diferente al que sujetaba antes de levantarme de golpe, sin usar los brazos y noté el helor del cesped sobre la planta desnuda de mi pie. -Arriba. -me agite suavemente aquellos pantalones inflados y me incline de cuclillas para poner al osito en el cesped. -Cuida las estrellas, tengo que irme, pero volveré eh. -prometí. -Ten cuidado y evita que te coman.

Hice aparecer mi báculo en mi mano derecha, apunte a la luna y di una lenta vuelta de campana antes de hablar con tono de canción.

-¡Hacia el cielo, con fuerza y hacia el suelo, con energía! ¡Divine Aura! -de la Luna emergieron decenas de aves doradas, como el contorno de las gaviotas que me rodearon y con una suave brisa final se esparcieron haciendome desaparecer en una pequeña estela de luz que viajaba a gran velocidad.

Esta forma de viajar era de lo mas comoda, pasabas desapercibido porque nadie veía el Ruhk sin embargo sabía que mis hermanos podían sentirme, como yo a ellos, me daba un tanto de pena dejar a aquel osito de gominola solo pero sabía que se cuidaría hasta que yo volviera, el caso era que no tardé demasiado en llegar, pero como no sabía donde iba siempre estaba aquella sensacion de curiosidad que tanto me podía, quien nos había convocado tambien era algo ajeno a mi, pero sabía que mi padre no había sido y eso era una buena noticia, si lo veía probablemente quisiera rematarme, pero no puede hacerlo, una pena para él supongo. Aparecí en mitad de un destello blanco que me mostró con rapidez un ambiente que nunca había visto, llevaba poco tiempo en el mundo humano y siempre había estado en la naturaleza y en pequeños pueblos, esto era una ciudad demasiado grande y se perfilaban los edificios en la lejanía pero esto...esto era...

-¡Un parque de atracciones! -grité emocionado corriendo por doquier, me importaba poco ahora la reunion quería montarme en algo pero cuando lo hice en aquel tiovivo no pasó nada. -Jo...yo quería probarlo. -mumuré apoyando mi frente en aquella barra metalica que lo fijaba al suelo, me bajé con cuidado y seguí mi insinto. Usando el Ruhk concentré esos pajaros sobr elas plantas de mis pies y corrí por aquel escenario, eso de allí era una montaña rusa y eso otro era una atraccion con agua, ¡seguro que te mojabas cuando te montabas! y eso tenía coches que creo que se golpeaban y...y...

-ALGODÓN DE AZUCAR.
-espeté acercandome a la maquina que no reaccionó de ninguna forma, no sabía como funcionaba. -Creo que era como morder una nube pero con azucar - pero echarle una mirada de ilusion y brillante inocencia no sirvió, asi que volví a mi tarea, buscar a mis hermanos, seguí avanzando hasta que aquella carpa de circo y entré bajo ella dejando un sutil rastro de aves doradas que no tardaron en esfumarse en pequeños cristales que disgregados desaparecieron sin dejar rastro alguno.

Cuando entré había un circulo en la mitad de aquel recinto, mas al frente un tribunal con distintos asientos, reconocí a aquel que estaba sentado en primer lugar, con un pretencioso trono, con una pretenciosa postura, me recordó a mi progenitor, porque para que fuera mi padre tenía que empezar por cuidar algo, y salvo su entrepierna no creo que haya cuidado nada demasiado, y sus ganas de matar quizas. Astharot. Me faltaba otra persona y ladee suavemente la cabeza al verla, como un anfitrion perfecto se había colocado de forma que todos pudieran verle y viceversa, sonreí al verle a diferencia de a mi otro hermano.

-Oyasuminasai -
reverencíe con gracia para darle las buenas noches a Mephisto. -Hacía mucho que no nos veíamos. -reconocí sonriendo feliz, no todos mis hermanos eran malvados y Mephisto nunca me había parecido un peligro, pero incluso yo confíe en mi padre mas de una vez, lo cual significa que podía equivocarme con él, pero simplemente no me importaba. Moví mis pies adelante y atrás, con la puntilla y los talones como moviendome con sutileza, me pregunté si vendría alguien mas.
 

Entre-semana Mephyland 22:33 Reyes Demonios

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Última edición por Airal el Sáb Jul 13, 2013 7:04 pm, editado 1 vez
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Re: Apuesto que morían por verme....[priv reyes demonios]

Mensaje por Azazel el Sáb Jul 13, 2013 7:00 pm

Puede que aquel día fuesen a reencontrarse unos cuantos con otros muchos... quizá aquella noche volviesen a juntarse alrededor de una desdichada mesa que seguramente terminaría ardiendo, pútrida o envuelta en oscuridad...
Muchos pensaban que cada vez que los Reyes de Gehena se reunían, fuese en un plano o en otro, el mundo temblaba, y los espíritus de los muertos se agitaban... pero aquello no eran más que tonterías. Los espíritus sólo se agitaban cuando ella así lo quería.

Impávida, la Reina de los Espíritus se recortaba contra la luna, observando el parque de diversiones desde lo alto de una de las torres de la academia. Desde allí realmente mucho no podía ver, pero incluso a través de las barreras de Samael era capaz de sentir la gran concentración de energía espiritual que se centraba en aquel sitio... y que ninguno de sus hermanos podía ocultarle.
- Así que Astaroth, Samael... y ese pequeño -murmuró para sí, soltando el cabello que había recogido todo aquel día en una larga coleta, dejando que el fuego azul la rodease y metamorfosease las estrictas ropas de exorcista de alto nivel que hasta hacía un segundo la cubrían para dejar paso a un hermoso kimono blanco con dibujos negros extendidos por la tela.
Aquella noche no le apetecía mostrarse como una humana... después de todo era una reunión privada... y sólo los Reyes estaban invitados.
- Esta noche Pandora se quedará a dormir... -sonrió la Reina de los Espíritus mientras sus cabellos se volvían blancos y unos pequeños cuernos se retorcían al brotar de su cabeza, sus ojos entornados observando la carpa volviéndose del color de las amapolas.

Su esencia desapareció de aquel lugar, viajando en forma espiritual traspasando barreras, edificios y obstáculos en general hasta llegar a la entrada de la carpa, lugar en el que recuperó su forma corpórea para entrar tranquila y elegantemente en el lugar.
- Konbanwa~ -saludó la mujer, esbozando una de sus medias sonrisas y centrando su mirada en el anfitrión que se debía de pensar aún oculto tras saludar con un gesto de cabeza a Airal- Querido, deberías darte la vuelta, esas tonterías no toman desprevenido más que a Astaroth, y ya sabes cómo es él~ -soltó con un tono de voz tan elegante y educado que nadie que no la conociese hubiese dicho que se estaba metiendo con todo descaro con el Rey de la Putrefacción.

Y acto seguido, y sin considerar nada más, se acercó a la gran mesa... y depositó sobre ella una bandeja rebosante de un sinfín de pasteles de todo tipo y aspecto sencillamente delicioso sacada de no se sabe dónde. Sonrió.
- He traído algunos bocaditos... -le lanzó una mirada a Astaroth- por supuesto cubiertos con un poco de energía espiritual para que cierta persona no los eche a perder... -ladeó la cabeza y acomodó el plato como si realmente requiriese de aquella acción en lo más mínimo- Espero que no haya problema a ese respecto~
Y, dicho aquello, tomó asiento tranquilamente... lo más alejada posible de Astaroth.
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Re: Apuesto que morían por verme....[priv reyes demonios]

Mensaje por Iblis el Dom Jul 14, 2013 12:31 am


Soledad, su fiel acompañante que aunque desapareciera por unos momentos, siempre volvía. Una sombra bajo un árbol aguardaba, ve a saber cual era el nombre de bosque, pues no se fijaba en esas cosas. El cielo estaba lo suficientemente estrellado como para divisar todo a su al rededor, así como los pequeños pasos que los animalitos del lugar provocaban. Pobres intrépidos, huyendo de algún mal que estaba por venir, o mejor dicho, que ya había llegado. Posando su mano sobre el bolsillo de su ropa inferior, logro sacar un pequeño artefacto, de la fina tela que poseía. Un termómetro, nada de otro mundo, aunque era un poco peculiar que las personas lo tuviesen en un bolsillo. Con unos grabados, en una letra imposible de leer para alguna persona promedio, y totalmente legible para aquellos que conocían el idioma de los demonios. Y ahí estaba, en su mano, indicándole la temperatura, pero no cualquiera, si no la de si mismo. Unos cuarenta grados no era "demasiado", pero debía de calmar un poco esa calor que poseía dentro. Últimamente habían varios incendios en diferentes lugares, ¿quien adivinaría que era el, él que los causaba?. Pero no era intencional, era solo una de las formas de volver en si, luego de un tiempo de estar consumido en Assiah. Avivar las llamas de vez en cuando, no le parecía algo inapropiado. Un suspiro escapo de los labios del joven pelirrojo, con una mirada algo perdida hacía unas montañas, comenzaría de nuevo. No tardo mucho tiempo en que la policía local llamara a los bomberos, al ver una intensa luz apoderándose de todo el bosque, fuego. Y así varias maquinas de un tinte rojo resaltante, incluyendo el sonido de las sirenas, ruidosas al parecer del joven, vertían aguas desesperada mente hacía aquel lugar. Y todo esto estaba desde la perspectiva de la carretera, en la que el muchacho caminaba tranquilamente, luego de relajarse en aquel lugar. Ahora parecía más vivo que antes. 

-Oh .. tengo un compromiso ...- 

Dijo el otro, en un tono bajo, casi como un susurro. Hoy era el día en que se llevaría a cabo una visita entre todos los reyes. No era algo que le emocionara, después de todo, ver a su familia, su "hermosa y querida" familia, no le importaba. Casualmente, ya estaba llegando a la entrada de la ciudad, si tendría ganas, puede y que pasase un rato, pero, lo dudaba mucho. No era de ir a eventos, y más a uno de tal calibre como este. Subió sus manos, para tomar la capucha de su abrigo, y colocársela en la cara, así disminuía la visión de los demás hacía este, bueno, aunque solo era una cuestión de capricho por verse bien, y no por otra razón. Sus pequeños colmillos resaltaban como los de una criatura mítica, "chupa sangre" de los viejos tiempos, y sin darse cuenta, entre paso y paso, había llegado a el Parque de diversiones, donde se podía sentir desde lejos, una cierta tensión. ¿Seria adecuado entrar?. Allí estaría reunida toda la escoria del mundo, todo aquello que despreciaba. Sin dudarlo, siguió caminando, como si nada hubiera pasado, tranquilamente. Se detuvo entonces, cuando pudo apreciar una gran entrada a el lugar, a el parque de atracciones. Que si bien estaba cerrado, se podía acceder fácilmente a el. Y digamos que no fue mucho trabajo saltar hacía la parte "privada" del parque. Y ahora que entraba en cuenta, era la primera vez que iba a el Parque de Atracciones. Se quedo un rato, vacilando sobre que hacer, ya se podían oír las voces ajenas al haber tanto silencio, sin contar de que algunas presencias no pretendían ocultarse y eran fáciles de captar para este. De la nada un niño hiperactivo salio corriendo, por todas partes, aunque no era normal, era otro familiar. Le sorprendió que no le haya visto, ya que ni siquiera estaba tratando de esconder su presencia. No le apetecía hablar con nadie, y en un pestañeo el otro había desaparecido, ocupando lugar ahora, a su otra Hermana, cuya aparición fue muy repentina. Ser el espectador de a distancia a veces tenía sus ventajas, aunque tal ves ya era hora de hacer acto de aparición. En fin, no era que le importara mucho ver a sus parientes, pero de todos modos era lo más correcto ir a saludar, luego de estar observando por un largo rato. Y así lo hizo, encaminándose lentamente hacía aquel globo de circo, tan original el lugar de la reunión, como solo Samael se le podría ocurrir. Habiendo lugares mejores, y lo peor de todo, es que simplemente el cruzar la entrada del lugar, pudo notar como ya se habían apoderado de el. Con grandes y putrefactos tronos, con una gran mesa rebozando de comida, y ya comenzando con los leves "piques" de familia. ¿Que acaso no podían parecer normales una vez en su vida?. Ah .. cierto, es verdad que la naturaleza de un demonio, es ser hostil.

No quiso saludar, simplemente hizo un gesto con su cara, demostrando un leve saludo, mientras le volteaba el rostro a aquellos que se atrevían mirarlo, dirigiéndose entonces, a la parte trasera de una silla, no tenía ganas de sentarse, por lo que se quedo apoyando su torso en la misma. Suspiro, mientras a los minutos ya se podía sentir un poco tibio el ambiente, apoderándose del frío de la noche, normal. Si estabas cerca de Iblis de seguro una brisa caliente te golpearía el rostro levemente en cualquier momento. Ignoraba la conversación que mantenían aquellos, solo estaba allí para decir que "se presento". Observando a la nada, hurgando en lo más profundo de su mente, a saber lo que estaría pensando.
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Re: Apuesto que morían por verme....[priv reyes demonios]

Mensaje por Ayami el Dom Jul 14, 2013 3:16 pm

Me encontraba tumbada en el césped admirando las estrellas. Estrella, un bonito nombre para un bonito punto luminoso en el cielo. En el Gehena no había esta clase de cosas y cuando más estuviese en el Assiah, más me alegraba de haber salido de aquel mundo tan frío y aburrido. Aquí había un montón de cosas para hacer y muchas otras que descubrir, primero la vida que llevaban los humanos y ahora las estrellas y las estrellas fugaces. Estaba claro, no pensaba salir de este mundo, era muy entretenido.

Posé mi vista de nuevo en las estrellas, pero esta vez en una en especial, una de esas estrellas que se llamaban "fugaces" "Algún día conseguiré todas las estrellas del cielo ¡Y luego me haré un palacio de estrellas! los insectos y yo viviremos felices en el" Pensé estas palabras que sonaron tan fuertes en mi cabeza que incluso pensé que las había gritado. Me senté -Ya creía que estaba empezando a pensar en voz alta, prefiero que mis pensamientos se queden como pensamientos, no como palabras- Me dije a mi misma en un susurro mientras me dejaba caer otra vez en el suelo, pero esta vez me dejé llevar al mundo de los sueño.

No duré mucho en ese mundo (o al menos no tanto como habría querido) ya que una fuerte luz me despertó de golpe. Me moví incómoda -¿Quien ha encendido la luz del bosque?- pregunté sin darme ni cuenta de lo que decía. Entonces caí en la cuenta ¡El bosque no tiene luces! los animalillos huían desesperadamente fuera de aquel lugar -¡Ostris, que como siga aquí me quemo!- Me levanté de un salto "Esto tiene pinta de ser culpa de mi hermano Iblis, si estaba claro que no me iba a dejar dormir" ¿quien sino iba a ser? hay veces que no soporto a mi familia, y esta era una de esas veces.

Entonces me di cuenta de algo ¡Hoy era la reunión familiar! si yo ya sabía que se me escapaba algo -¡Que llego tarde, que llego tarde!- grité mientras me apresuraba en bajar la montaña intentando no caerme. "Menuda reina estoy hecha, mira que olvidarse de un compromiso familiar..." Pensé mientras disminuía el ritmo ya entrando en la ciudad. Sacudí mi blanco uniforme, que después de tanto ajetreo se había manchado de tierra, hierba ¡Y hasta de cenizas! ya le vale a Iblis, esta se la devuelvo cuando se me ocurra como hacerlo.

No tardé mucho en llegar al punto de reunión, en el que ya estaban varios miembros de la familia. Estaban: Astaroth, Azazel, Airal, Samael e Iblis. Por lo visto aún faltaban 2 ¡Y yo que creía que llegaba tarde! Se ve que no fui la única que me quedé dormida. Justo cuando iba a entrar me di cuenta de que aún estaba en mi forma humana ¿Por qué seré tan despistada? 1. Hoy no es mi día y me sale todo mal o 2. Es de noche y estoy demasiado cansada porque la noche es para dormir. Alguna de esas dos sería, o puede que no ¡No había venido aquí para pensar en eso! Como decía antes, dejé mi forma humana a un lado para poder así entrar a la "reunión" con mi verdadera forma, la de un demonio del Gehena.

Cuando estuve lista entré en el recinto -¡Hola familia!- le dije a todos los presentes dedicándole a cada uno una sonrisa, a todos menos a Iblis, en el cual ni siquiera posé mi mirada. No sabía la razón, pero me encantaba llamar la atención cada vez que llegaba a un sitio. Aquella era una costumbre que tenía desde siempre.

Miré a todos mis hermanos, la "reunión" no había empezado y ya se notaba una cierta tensión en el aire. Esto hasta podría acabar siendo divertido ¿sería una "reunión normal" o terminaría en pelea? Eso era lo que me preguntaba yo. Sería muy divertido averiguarlo siempre y cuando no me incluyesen a mi en esa discusión, cosa que iban a acabar haciendo seguro.

Seguí caminando hasta que llegué a junta de Samael -Hermanito, lo de esconderse detrás de una silla no funciona- le dije con una mirada alegre. Luego me di la vuelta y me fui a un sitio, me daba igual cual fuese siempre que no estuviese demasiado cerca de Iblis, no me apetecía verle hoy la cara.
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Re: Apuesto que morían por verme....[priv reyes demonios]

Mensaje por Yumi el Mar Jul 16, 2013 2:20 pm

Me encontraba en un patio cuadrado, con suelo de tierra y braseros ardiendo a ambos lados de mi. Allí había dos puertas de estilo griego. La más cercana se encontraba a mi espalda y era la que acababa de atravesar,la otra estaba al frente, un poco más lejos. Me dirigí hacia ella y la atravesé. Esta dio paso a una sala de piedra iluminada por antorchas, con ñas paredes decoradas por gravados que representaban héroes de la antigüedad. Al fondo, junto a una puerta, había un sátiro bajito y gordo. Entonces una alarma sonó.

Solté el mando de la consola y recogí  mi móvil para apagar la alarma. La tenía preparada para saber cuando dejar de jugar y ponerme a prepararme. Aquel día tenía una "maravillosa" reunión familiar, no podía permitirme llegar tarde. Fui a mi habitación y cogí lo primero que encontré en el armario, unos vaqueros y una camiseta azul claro. Entré en el baño y deshice la coleta con la que hasta ese momento llevaba recogido mi pelo y lo peiné hasta deshacer todos los nudos. Al salir otra vez al salón me di cuenta de que no había apagado la consola, así que tuve que acercarme a sacar el CD del kingdom hearts, recoger el mando, y apagar la consola. Después metí mi móvil en el bolsillo del pantalón y me dirigí a la puerta. Justo cuando iba a salir me encontré a mi perra delante de la puerta con la correa en la boca.
-¿Estás segura de que quieres acompañarme?- le dije y ella continuó moviendo la cola, señal de que quería ir conmigo sí o sí -está bien, te llevaré, pero que no te vean mis hermanos- continué mientras cogía la correa de su boca y la enganchaba a su collar. Después salí de casa con la correa en la mano, llevando conmigo el móvil, las llaves  y la cadena de la bicicleta.

Al llegar a la calle ya tenía conmigo mi bicicleta, que había recogido en el rellano de mi casa, me monté en ella y empecé a pedalear a un ritmo lento para que mi perra Starlight pudiera seguirme. Momentos después reparé en que el bosque que se veía a lo lejos estaba ardiendo y estaba bastante claro que era cosa de mi hermano Iblis. Con un solo pensamiento una gran nube de vapor de agua salió del mar y se dirigió hacia el bosque, dejando caer una lluvia que ayudaría en gran manera a las labores de extinción. Durante el resto del camino hacía el parque de atracciones pensé que pensarían los humanos sobre la nube. A lo mejor pensarían que se debió a un extraño micro-clima que se había generado entorno a aquella zona de forma espontánea. Aquello era algo que por mucho tiempo que pasara siempre me fascinaría sobre los humanos. Su necesidad por encontrar a todo una causa lógica, una que ellos pudieran comprender.

Cuando llegué al parque apoye la bici contra una farola y la agarré con la cadena, dejando también allí agarrada a Starlight.
-quieta aquí, espera a que yo vuelva- le dije antes de marcharme. Una vez dentro me dirigí al único lugar del parque que seguía iluminado. -Hola a todos- dije mientras entraba en la gran carpa de circo en la que habían sido colocados ocho asientos, uno para cada rey demonio. Dí un vistazo rápido a todos hasta que encontré a Beelzebub y fui a sentarme a su lado. -hola hermanita- le dije mientras me giraba en la silla para mirarle.
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Re: Apuesto que morían por verme....[priv reyes demonios]

Mensaje por Amaimon el Jue Jul 18, 2013 6:47 pm

Me desperte por la mañana, me vestí y fui a dar un paseo sin saber porque a mi hermano le gusta tanto este mundo.Sí, los humanos eran gente divertida, pero también débiles o al menos mucho mas débiles que nosotros, los demonios.

Hoy hacia un día soleado y cálido, vamos que hacia buen día. algunos humanos me miraban de forma rara al pasar como preguntándose ¿quien es este tío y que hace así vestido?, yo les devolví la mirada, que ellos la apartaban rápidamente de mi, puede que no fuesen muy poderosos, pero al menos eran lo bastante listos como para saber o suponer que o tenían nada que hacer contra mi, y es que es normal soy un Rey demonio, mas específicamente, el Rey de la tierra.

seguí caminando hasta que se me antojo comer un dulce así que eso hice, metí la mano en mi bolsillo y agarre una piruleta sabor a fresa, luego de eso la metí en la boca, si, no me equivocaba, aquella piruleta tenia sabor a fresa.

En mi paseo también encontré a humanos discutiendo, o eso creo, tampoco es que preste mucha atención a lo que pasa al mi alrededor, tampoco le podía hacer nada yo era así y me divertía siéndolo.

aquel paseo duro mas de lo que había previsto, ya que pronto se hizo de noche. En ese momento, recordé algo importante que me había dicho Samael antes. hoy era cuando íbamos a hacer la reunión con la familia. Así que me dirigí hacia allí no tarde demasiado en llegar, pues el parque de atracciones no estaba muí lejos. cuando estaba en el parque de atracciones me dirigí al único lugar iluminado ya que seguramente ese seria el punto de reunión, a parte, las presencias de todos los Reyes demonios se concentraron en aquel lugar tome mi forma de demonio y me acerque a dicho lugar -hola- le dije a todos los presentes, es decir, a todos mis hermanos. luego de eso me senté en el único sitio que quedaba libre sin fijarme mucho en lo que hacían o decidan las personas de mi alrededor.
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Re: Apuesto que morían por verme....[priv reyes demonios]

Mensaje por Mephisto Pheles el Lun Jul 22, 2013 8:43 pm

Habían pasado miles de años desde la última vez que estuvimos reunidos, todos podrían pensar que al ser hermanos conviviríamos como tal…¡¡Que equivocados están!!  La verdad es que cada uno de nosotros tiene sus propios ideales y metas algo que no siempre compartíamos y no dudábamos en dejárnoslo en claro en cada ocasión. Lentamente la carpa se fue llenando  cada uno de los invitados asumió su puesto no sin antes de dar  un “cordial”  saludo hacía sus hermanos..-Cuanto amor se respira en este lugar- dije para mi, tratando de evitar reír  para no develar mi presencia a los demás lo cierto era que no me escondía por completo, mis hermanos estaban conscientes de dónde estaba solo esperaba el momento justo para hacerme “presente”

Los minutos pasaron estaba realmente impaciente, pero aún faltaba un rey por llegar..Claro tenía que ser él ya ni porqué se lo dije mas de mil veces y se lo advertí fue capaz de llegar temprano, que va al menos no lo olvido por completo. Al fin todos estaban presentes era el momento más importante de la velada…mi entrada triunfal!!!

-Bienvenidos reyes demonios- Se escucho mi voz resonar por todo el lugar como si tuviese un amplificador, las luces bajaron su intensidad  dejando solo un reflector sobre mi asiento, poco a poco una densa nube de humo se escapaba desde la base  cubriendo una silueta tan perfecta que era envidiada en todo Gehenna, nadie podía negar que era demasiado genial, esperé a que se disipara la nube de humo revelando mi persona en una posición heroica, como si fuese un gran conquistador levante la mano señalando a cada uno de los presentes con un divertido semblante y la amplia sonrisa que me caracterizaba, los aplausos no se hicieron esperar al menos la grabación que había preparado para tal ocasión, era todo un espectáculo.  – Gracias..gracias por tal recibimiento no se puede esperar menos de la familia-  Con un gesto de la mano reste importancia al show anterior para darles la bienvenida como debía. – Ahora que he llegado no tienen más de que preocuparse podemos iniciar esta gran y feliz reunión familiar- expresé con el mayor sarcasmo que mi voz podía transmitir conforme tomaba asiento y regresaba las luces a la normalidad. –Solo espero  que se comporten no querrán repetir lo de la última vez.


Última edición por Mephisto Pheles el Miér Jul 24, 2013 10:03 pm, editado 1 vez
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Re: Apuesto que morían por verme....[priv reyes demonios]

Mensaje por Simbad el Miér Jul 24, 2013 3:02 am

Poco a poco cada uno de mis hermanos iba llegando. Cada uno de ellos a su propio estilo y con su propio carácter. Si algo causaba que no nos lleváramos precisamente bien la mayoría de nosotros, era nuestro propio carácter e ideales. Todos muy diferentes y que resultaban conflictivos unos con otros. Más aun así cada vez que había una invitación para reunirnos, casi todos íbamos ¿Seria acaso porque en el fondo nos extrañábamos unos a otro? ¿O porque disfrutábamos de nuestra mutua compañía? ¿O siquiera para ver que tal nos iba luego de tantas décadas? No, yo no pensaba que fuera ninguna de estas razones, más bien me parecía que era para comprobar cuantos seguían vivos y en qué estado, aunque para mi resultaba absurdo pensar que cualquiera de los presentes pudiera morir, ¡Eran reyes demonios por el amor de Satanás!, también por el hecho de que estas reuniones permitían saber algo de los planes de los demás. Todos teníamos diferentes caminos y propósitos, aunque me parecía que la mayoría de mis hermanos se había inclinado a favor de Assiah.

-Vaya, vaya, pastelillos, no tenías que molestarte hermana, jamás echaría a perder alguna buena muestra de repostería tuya, no sé porque tienes mal concepto de mi…

Sonrió de forma divertida ante mis propias palabras. Pandora era posiblemente la hermana de la cual más desconfiaba y con quien peor me llevaba, no por el hecho de que no fuera mi hermana de sangre, sino más bien por su nada oculto desdén hacia mi persona, aquel sentimiento de rechazo y repugnancia que diría hacia mi casi siempre que nos encontrábamos.

Dejando de lago estos pensamientos me levanto agarrando dos de los pastelillos que Azazel había traído para la reunión familiar, lanzado uno hacia Airal de tal forma que aterrizara perfectamente y sin mucha dificultad en sus manos. Él era el más pequeño y jamás había tenido nada contra él, aun cuando siempre hubiera demostrado abiertamente que prefería a los humanos sobre su propia gente, más sabia bien que él sentía algo de repudio hacia mí, ya que pensaba de forma totalmente contraria que él, siendo para mí los humanos un virus más que seres pensantes.


-Toma Airal, sé que a ti en especial te gusta el dulce…

Con calma me vuelvo a sentar en el lugar que había tomado, limitándome a dar unas pocas mordidas al pastelillo que había agarrado, viendo a los demás presentes con calma mientras recargaba mi cabeza en mi mano. Iblis como siempre era algo frio y distante, por otro lado Ayami y Yumi se veían animadas y enérgicas, ellas dos se llevaban especialmente bien, a comparación de todos los demás. Amaimon llega al final, como siempre era el mas flojo e irresponsable de los ocho aquí reunidos. Doy una última mordida a mi pastelillo terminando así con él, para captar la voz del mayor de todos los presentes, el más poderoso del infierno después de padre y el más engañoso y austero de todos los que había conocido jamás, el rey del tiempo Samael.

-Por mi parte tratare de comportarme, no todos los días nos reunimos los ocho y quiero que sea un feliz encuentro…

Una suave y pícara sonrisa se muestra en mis labios, me resultaba tan divertido como sorpresivo que todos se reunieran, era rara la ocasión en que nos reuniéramos todos, muy raro, aun en situaciones anteriores solo nos reuníamos algunos cuantos, era difícil coordinar nuestro tiempo y voluntad para reunirnos, aun dentro del Gehena esto era dificil
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